Miedo al cambio

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¡Hola Maravilla!

Hoy quería hablarte del miedo, concretamente del miedo al cambio.

El otro día estaba revisando unas fotos antiguas mías y me encontré con la que encabeza este post. Como puedes ver en ella llevo el pelo muy corto y eso lo hice desde una melena bastante larga. Cuando fui a la peluquería la peluquera se echaba las manos a la cabeza y no hacía más que insistir en que si estaba segura…. Casi tuve que ponerme seria para que entendiera que mi decisión era firme.

A la hora de recordarlo me vino a la cabeza dos cosas:

La primera el por qué la gente tiene que intentar hacer cambiar de opinión al prójimo, por qué creemos que lo que nosotros pensamos es la verdad incluso para el otro, aunque este tenga claro lo que quiere hacer. Quizás sea porque nos sentimos vulnerables cuando vemos el cambio y/o la determinación en los otros,  o porque creemos que nos haremos valer si convencemos al otro de nuestra forma de ver el asunto. La verdad es que no lo sé. Lo que sí se es que últimamente he dejado de intentar convencer a las personas sobre mi punto de vista y aunque no este conforme con lo que hacen siempre pienso que es su vida y que sus experiencias son únicas. Les comento mi punto de vista y nada más y siempre y cuando pidan mi opinión. Bueno a todo el mundo menos a mi hijo, jijiji, a él considero que sí que tengo que darle mi opinión teniendo cuenta lo que ya he vivido y experimentado, pero al final la decisión la tiene que tomar él.

La segunda era nuestro miedo al cambio, el por qué creemos que en la continuidad y en hacer siempre lo mismo, en tener las mismas cosas y en el “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, un dicho muy español, esta la seguridad, cuando es al contrario. La falta de movimiento, la inacción y el dejar las cosas como están es estancamiento y el estancamiento es muerte. La vida es continuo cambio, continuo movimiento, continuo flujo y reflujo ; porque sino se produce el estancamiento y eso supone la muerte y si no mira un lago o un río estancados, en ellos solo hay putrefacción no se  da la vida.

El cambio esta en todas partes, aunque no lo veamos ni lo sintamos. Nuestras células se regeneran, nuestro pelo y uñas crecen, nuestro hígado es capaz de regenerarse de manera asombrosa aunque se le haya extirpado un trozo, hasta últimos estudios han revelado que las células neuronales también se regeneran, cuando hasta hace poco se creía que si una célula neuronal moría no había marcha atrás. Todo nuestro organismo se esta renovando y por lo tanto cambiando constantemente. La naturaleza esta en constante cambio también. Y es que el cambio es evolución, lo que no cambia y se transforma no evoluciona y por lo tanto no crece, no aprende.

Nos asusta lo desconocido y cambiar algo por  otra cosa nueva y que no sabemos qué va a depararnos resulta incomodo porque nos saca de nuestra zona de confort. Además cuando hay un cambio por delante y tenemos que hacer una cosa nueva por primera vez, nos entra el miedo. Comenzamos a imaginar todo lo que puede pasar adelantándonos a los posibles acontecimientos y solemos augurar lo peor, haciendo que nuestro ahora se convierta en un momento de nervios, como mínimo, o incluso en un momento realmente angustioso.

Cambiar de casa, de trabajo, de ciudad, hasta un simple corte de pelo nos da miedo porque no nos ofrece la seguridad de que vaya a salir bien. Pero ¿Qué significa que vaya a salir bien? ¿Qué vamos a estar igual, qué nada va a cambiar? ¿Esto nos asegura algo? Sí algo nos asegura: no evolucionar.

Pero en la mayoría de las ocasiones y con la perspectiva del tiempo, nos damos cuenta de que aquel cambio al que tanto miedo le teníamos fué nuestro mayor regalo, nos hizo replantearnos las cosas, dar prioridad a lo que verdaderamente era importante en nuestra vida, conocer nueva gente, nuevos sitios, nuevas experiencias, que enriquecieron nuestra vida y la calidad de la misma. Un simple corte radical de pelo nos hizo sentir más atractivas, el cambio de trabajo nos sirvió para conocer nueva gente, ganar experiencia profesiónal y quizás disminuir el ritmo y por lo tanto nuestro estrés, el cambio a una casa nueva nos llevo a un barrio mejor… Y así con casi todo.

Como dice Will Smith en un video en el que habla de la experiencia que tuvo cuando se tiro de paracaidas: ” Dios coloca las mejores cosas de tu vida al otro lado de tu mayor miedo”. Aquí os lo dejo:

¿Y qué opinas tú?

Como siempre espero tus comentarios.

Besos desde el corazón.

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